DESARROLLO DE SOFTWARE COMO INDUSTRIA EN EL SALVADOR
Aunque se trata de un mercado muy competitivo y bastante
concurrido, también es real y ampliamente global, con una demanda grande,
creciente y diversa, altamente rentable, y con posibilidades, para países como
el nuestro, de superar las barreras de entrada.
Así es. La industria y el mercado del desarrollo de
software, en su más amplia concepción, tiene características que la hacen
interesante y atractiva, sobre todo para países que no tienen demasiados
recursos naturales, ya que es posible “construir” los elementos necesarios para
participar en la misma. El componente principal es la capacidad de los seres
humanos involucrados para producir en forma eficaz y eficiente las líneas de
código que se requieren para que un dispositivo determinado realice las
funciones que se han definido.
El ejemplo más común hoy en día de esta realidad se puede
apreciar con la gran variedad de funciones que realizan los teléfonos celulares
contemporáneos. Además del empaquetamiento de elementos físicos de hardware
(teclas, pantallas, lentes de cámara, parlantes, etc.), la gran versatilidad de
funciones es lograda por medio de programación en software que controla
hardware, lo que en algunas ocasiones es llamado “firmware”.
Por su misma naturaleza evolutiva y cambiante, probablemente
no sea posible encontrar una taxonomía completa de las áreas en las que el
desarrollo de software puede encontrar su nicho de mercado y diferenciación.
Algunas de estas áreas pudieran ser:
Aplicaciones de oficina
Aplicaciones para el hogar
Firmware para dispositivos de consumo masivo
Arte, animación, video juegos
Control de dispositivos industriales
Servicios para web
Computación en la nube
Aplicaciones científicas
Nanotecnología
Simulación de fenómenos reales
Paralelización de aplicaciones científicas
Software para dispositivos de red activos y pasivos
Por supuesto, cada
una de estas áreas (y las que seguramente están ausentes de la lista) requiere
una profundización de conocimientos y experiencia en la parte de la realidad en
la que están enfocadas. Buena parte del posible éxito comercial de las empresas
en este campo depende del grado de especialización y el nivel de experiencia
que se logra en cada uno de estos rubros.
La competencia no es sencilla, pero tampoco lo es la
potencial recompensa.
Aunque esto requiere tiempo, esfuerzo, experiencia,
incentivos, formación de recursos humanos, equipamiento, calidad de los
servicios asociados necesarios, políticas nacionales, y otra serie de condiciones
y prerrequisitos, si no hay unos primeros pasos, no se llega nunca.
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